El deseo de Espaldas

Ubicada en la calle Manuela Acosta Martín de la capital majorera, emerge una escultura que despierta la curiosidad y la reflexión de quienes la contemplan. Con más de tres metros de altura, esta obra de acero Corten y acero inoxidable lleva por nombre «El Deseo de Espaldas», una creación que fusiona la fortaleza de sus materiales con una profunda carga simbólica, dando vida a una experiencia visual única. Concebida en 2015 por el escultor majorero Juan Miguel Cubas, esta obra invita a adentrarse en la dicotomía entre lo público y lo privado, entre lo revelado y lo oculto.

Lo más intrigante de «El Deseo de Espaldas» es su representación de una cremallera gigantesca entreabierta, la cual se erige como el núcleo simbólico de la pieza. La audacia de Cubas al incorporar este elemento cotidiano en una obra de arte ofrece una perspectiva única sobre la naturaleza humana y sus deseos más profundos. La elección del título, «El Deseo de Espaldas», evoca una reflexión sobre la intimidad y la expresión pública de nuestros deseos. La espalda, símbolo de reserva y privacidad, sugiere que nuestros verdaderos anhelos a menudo permanecen ocultos bajo la superficie social. La cremallera, entreabierta, insinúa la posibilidad de que estos deseos puedan ser revelados o compartidos, aunque no completamente.

Esta escultura se convierte así en un espejo de la sociedad contemporánea, desafiando las convenciones sobre lo que es aceptable mostrar y lo que debe permanecer en la sombra. «El Deseo de Espaldas» nos invita a cuestionar la autenticidad de la expresión en un mundo donde la vulnerabilidad es a menudo vista como una debilidad. ¿Qué significaría para nosotros abrir completamente esa cremallera y mostrar nuestros deseos más íntimos al mundo?

La obra de Juan Miguel Cubas trasciende el mero aspecto estético para convertirse en un catalizador de conversaciones sobre la complejidad de la condición humana. Su dedicación y pasión por la escultura se reflejan en cada detalle de esta pieza monumental. Desde sus primeros pasos como escultor autodidacta hasta su formación en Carrara, Italia, Cubas ha demostrado un compromiso inquebrantable con su arte y con el enriquecimiento cultural de su tierra natal.

Con más de una veintena de creaciones exhibidas en diversos lugares de Fuerteventura y participaciones destacadas en simposios internacionales de escultura, Juan Miguel Cubas ha dejado una marca indeleble en el mundo del arte contemporáneo. Su obra trasciende fronteras y culturas, conectando con la esencia misma de la experiencia humana.

«El Deseo de Espaldas» no es simplemente una escultura; es un recordatorio permanente de la complejidad y la belleza de nuestros deseos más profundos, y de la importancia de atreverse a revelar nuestra auténtica esencia, incluso cuando el mundo nos observa desde atrás.

La vida y obra de Juan Miguel Cubas son un testimonio vivo del poder transformador del arte. Nacido el 15 de septiembre de 1969 en Pájara, este destacado escultor ha forjado una distinguida carrera en el mundo del arte, dejando una huella indeleble en el panorama artístico de Fuerteventura y más allá. Su viaje hacia la maestría en la escultura comenzó en 2003, cuando decidió adentrarse en este fascinante mundo de manera autodidacta. Sin embargo, su pasión insaciable por la escultura le impulsó a buscar una formación más profunda.

En 2005, Juan Miguel emprendió un viaje transformador a Carrara, Italia, donde se sumergió en la esencia misma de la escultura en mármol. En este epicentro del arte escultórico, adquirió conocimientos y habilidades que marcarían un hito en su evolución artística. La experiencia en Carrara no solo enriqueció su técnica, sino que también amplió su perspectiva sobre el arte y su papel en la sociedad.

Los primeros años de su carrera fueron un preludio de éxitos, destacándose al obtener el primer premio de Maxoarte Joven en la categoría de escultura en 2005. Al año siguiente, en 2006, fue honrado como el artista plástico del año, consolidando así su posición en el ámbito artístico de Fuerteventura y más allá.

Con una participación activa en más de una docena de simposios internacionales de escultura, Juan Miguel ha dejado una huella indeleble en el arte contemporáneo. Su contribución al primer simposio internacional en Pájara subraya su compromiso con el desarrollo y la promoción del arte en su tierra natal. A través de su trabajo, no solo ha enriquecido el paisaje cultural de Fuerteventura, sino que también ha establecido conexiones significativas con artistas y audiencias de todo el mundo.

La obra de Juan Miguel Cubas Sánchez se exhibe con orgullo en distintos lugares de Fuerteventura, desde espacios públicos hasta galerías de arte de renombre. Sus exposiciones individuales en prestigiosas galerías como la Galería Dahe en Las Palmas de Gran Canaria y la Galería del Drago en Icod de los Vinos, Tenerife, han cimentado su reputación como un artista de renombre tanto a nivel local como internacional.

Entre sus creaciones más notables, destaca la talla de la Virgen de la Peña, un regalo especial a los Reyes de España, así como su contribución artística en acrílico al Presbiterio y la cubierta de la Ermita de La Lajita. Estas obras no solo son testamentos de su habilidad técnica, sino también de su profundo entendimiento de la conexión entre el arte, la espiritualidad y la identidad cultural.

En conclusión, Juan Miguel Cubas es mucho más que un escultor talentoso; es un visionario cuya obra trasciende el tiempo y el espacio. A través de sus esculturas, nos invita a reflexionar sobre nuestra propia humanidad, nuestra relación con el mundo que nos rodea y nuestros anhelos más profundos. «El Deseo de

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