La Cabra del Viento

En el paisaje árido y hermoso de Fuerteventura, emerge una obra de arte que encapsula la esencia de la isla: La Cabra del Viento. Esta escultura está situada en los límites de la Granja Experimental de Pozo Negro, Antigua.

Con una altura impresionante de ocho metros y medio y una envergadura de tres metros y medio, La Cabra del Viento es una hazaña artística realizada por el escultor majorero, Juan Miguel Cubas. Confeccionada meticulosamente a partir de miles de chapas de acero corten soldadas, esta obra pesa más de 8.000 kilogramos y ha requerido cuatro años de dedicación apasionada por parte del artista para su creación.

Esta escultura no solo es un homenaje visual a la cabra majorera, sino también un recordatorio de la resiliencia del pueblo de Fuerteventura a lo largo de los siglos. Desde tiempos inmemoriales, la cabra ha sido una parte integral de la vida en la isla, proporcionando alimento, leche y materiales para la subsistencia de sus habitantes en un entorno desafiante y árido.

La escultura presenta dos huecos: una en las ubres y otra atravesando el costillar. Estos vanos simbolizan las contribuciones fundamentales que la cabra ha hecho a la sociedad majorera a lo largo de la historia. Estas cavidades, además, invitan a los espectadores a reflexionar sobre la relación única entre el hombre y la naturaleza, destacando la importancia de preservar y honrar el entorno natural de la isla.

Las escaleras que se elevan desde el suelo hasta los huecos de la escultura instan al observador a acercarse y explorar de cerca los elementos esenciales de la vida en Fuerteventura: el queso, la leche y la carne de cabra, productos que han sido pilares de la gastronomía local y símbolos de la identidad cultural de la isla.

La Cabra del Viento trasciende su condición de mera escultura para convertirse en un punto de encuentro entre el arte, la historia y la naturaleza de Fuerteventura. Es un testimonio de la capacidad del ser humano para transformar su entorno y crear belleza incluso en los lugares más áridos y desafiantes.

Juan Miguel Cubas: Forjando un legado escultural en Canarias

Juan Miguel Cubas Sánchez, nacido en septiembre de 1969 en Pájara, Fuerteventura, es un destacado escultor cuya vida y obra se entrelazan con las raíces mismas de su tierra natal. Desde temprana edad, Juan Miguel mostró un interés innato por el arte, explorando su creatividad a través de diversas formas de expresión. Aunque su formación académica inicial no estuvo directamente relacionada con las artes plásticas, Juan Miguel cultivó su talento de manera autodidacta, explorando técnicas y materiales con fervoroso entusiasmo.

En 2003, Juan Miguel decidió dar un giro radical a su vida y dedicarse por completo a la escultura. Este cambio marcó el inicio de una apasionante travesía artística que lo llevaría a explorar nuevos horizontes creativos y a consolidar su posición como uno de los escultores más prominentes de Canarias.

Uno de los momentos clave en la carrera de Juan Miguel fue su viaje a Carrara, Italia, en 2005. Allí, inmerso en el corazón del mundo del arte en mármol, tuvo la oportunidad de perfeccionar su técnica y expandir su visión artística. A lo largo de los años, Juan Miguel ha participado activamente en simposios internacionales de escultura, colaborando con artistas de diversas culturas y enriqueciendo su perspectiva artística.

Hoy en día, el trabajo de Juan Miguel Cubas Sánchez se exhibe con orgullo en galerías de renombre tanto en Canarias como en el extranjero. A través de su arte, Juan Miguel continúa explorando los vínculos entre la naturaleza, la cultura y la identidad, dejando un legado perdurable que trasciende fronteras y conecta con el corazón de quienes tienen el privilegio de contemplar sus obras. Su pasión por la escultura y su profundo amor por Fuerteventura son la fuente inagotable de inspiración que impulsa su creatividad y define su legado artístico.

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