Charco de los Clicos en Lanzarote

La Laguna Verde o Charco de los Clicos en Lanzarote

Explorando los misterios de la Laguna Verde o Charco de los Clicos en Lanzarote

Las Islas Canarias, un archipiélago bañado por el Atlántico, encierran secretos naturales que deslumbran a los visitantes y cautivan a los lugareños por igual. En el corazón de la isla de Lanzarote, emerge una maravilla única: el Charco de los Clicos, también conocido como Laguna Verde, una creación natural que desafía la imaginación y deja una impresión imborrable en quienes tienen el privilegio de contemplarla.

Lanzarote, una isla forjada por el fuego de los volcanes, es un testimonio viviente de la magnificencia geológica. Su paisaje, esculpido por la actividad volcánica, se presenta como un lienzo surrealista donde los cráteres y las formaciones rocosas narran la historia tumultuosa de la isla. En este escenario, el Charco de los Clicos emerge como una joya en un collar de lava, una laguna de aguas verdes que yace en el fondo de un cráter semi-sumergido, otorgándole una cualidad única y enigmática.

La Laguna Verde o Charco de los Clicos en Lanzarote

Para apreciar plenamente la singularidad del Charco de los Clicos, es esencial sumergirse en su historia geológica y comprender su entorno. Esta laguna costera, ubicada en el cráter de La Montaña del Golfo, se extiende majestuosamente a lo largo de más de 200 metros y alcanza su mayor anchura en unos 50 metros. Rodeada por una barrera de arena negra que la separa del océano, el agua de la laguna se renueva diariamente a través de canales subterráneos, manteniendo su singular salinidad y su peculiar ecosistema.

El nombre «Clicos» tiene sus raíces en la antigua presencia de diminutas almejas en estas aguas, criaturas que una vez poblaron la laguna antes de ser desplazadas por la introducción de tortugas marinas. A pesar de esta historia, el verdadero protagonista aquí es el color verde intenso que caracteriza las aguas del Charco de los Clicos. Este tono distintivo es el resultado de la proliferación de microorganismos como el fitoplancton y las diatomeas, junto con la presencia de la Ruppia maritima, una planta acuática que tiñe las aguas y crea un espectáculo visual deslumbrante.

A pesar de las aparentemente difíciles condiciones, el Charco de los Clicos alberga una sorprendente diversidad biológica. Adaptadas a su entorno único, especies de invertebrados y pequeños peces han prosperado en este ecosistema volcánico, demostrando la resiliencia y la capacidad de adaptación de la vida frente a los desafíos más extremos.

La conservación de este tesoro natural es fundamental para su preservación. Senderos cuidadosamente trazados y miradores estratégicamente ubicados permiten a los visitantes maravillarse con la Laguna Verde sin perturbar su frágil equilibrio ecológico. Además, la recolección de minerales y rocas en la zona está estrictamente prohibida, protegiendo así este paisaje único de la explotación indiscriminada.

El encanto del Charco de los Clicos ha trascendido las fronteras de Lanzarote, atrayendo la atención de cineastas de renombre. Películas como «Hace un millón de años» y «Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra» han utilizado este escenario impresionante como telón de fondo para sus historias, llevando la magia de la Laguna Verde a audiencias de todo el mundo y asegurando su lugar en el corazón de la isla y en la imaginación de quienes la visitan. En conclusión, el Charco de los Clicos en Lanzarote no solo es un testimonio de la asombrosa belleza natural de las Canarias, sino también un recordatorio de la fragilidad y la resiliencia de nuestro planeta frente a las fuerzas de la naturaleza.

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